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La Propiedad Cultural de Palestina y la Ocupación Israelí

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Introducción
Desde Jericó, la ciudad más antigua aún habitada, hasta el primer lugar de peregrinaje religioso en Jerusalén, la geografía de Palestina contiene muchos de los sitios arqueológicos más ricos del mundo. El patrimonio histórico y cultural de Palestina es una fuente de orgullo nacional que ha moldeado la identidad nacional, cultural, social y económica del país. La ocupación israelí no solo niega el potencial cultural de Palestina y otros recursos, sino que ha convertido la arqueología en una herramienta política utilizada como arma para normalizar su ocupación, los planes de anexión, el saqueo de artefactos y una narrativa fundamentalista religiosa sionista extremista e históricamente errónea.
El Estado de Palestina reconoce alrededor de 7.000 yacimientos arqueológicos en su territorio, de los cuales más de la mitad están ubicados en áreas bajo control total israelí. Esto incluye más de 200 sitios ocupados por asentamientos coloniales ilegales y otros 1.000 sitios dañados o destruidos debido al muro de anexión ilegal de Israel.
En este documento se proporciona una visión general de cómo Israel, la Potencia ocupante, utiliza la arqueología para avanzar en su empresa de asentamientos coloniales ilegales y en sus planes de anexión para seguir negando el potencial de Palestina. Este documento señala el papel fundamental que puede desempeñar la comunidad internacional para poner fin a la negación sistemática de los derechos humanos y nacionales de los palestinos.

De una pila bautismal a los rollos del Mar Muerto
En las primeras horas del 20 de julio de 2020, los residentes de la histórica ciudad palestina de Tuqu', al este de la ciudad de Belén, se despertaron en plena incursión israelí. Esta vez, sin embargo, no se trataba de arrestar personas o demoler otra casa palestina sino de robar una pila bautismal bizantina que data del siglo VI. Teqoa se encuentra cerca de la montaña Herodion (Tel Ferdies) y se menciona en la Biblia. La pila bautismal es uno de sus objetos arqueológicos más importantes sin embargo, la ocupación israelí, mediante su unidad arqueológica la cual está a cargo de sus trabajos en la Cisjordania ocupada, transladó la pila desde la aldea hasta el asentamiento ilegal de Mishor Adumim.
La pila bautismal bizantina de Tuqu' no fue el primer objeto arqueológico robado por Israel procedente de la Cisjordania ocupada. Si bien algunos de los objetos robados se han mantenido en el territorio ocupado (como en el asentamiento ilegal de Mishor Adumin), la mayoría de las piezas se han trasladado fuera del territorio palestino ocupado (TPO) en violación de las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional. Se estima que entre 1967 y 1992, Israel extrajo alrededor de 200.000 objetos por año del TPO, con una cifra que descendió a un número anual de aproximadamente 120.000 a partir de 1995. Tales objetos incluyen no son solo aquellos que ya habían sido excavados previo al inicio de la ocupación en 1967, sino también los resultados obtenidos de excavaciones en curso que, en muchos casos, han deteriorado hasta el extremo los respectivos yacimientos.
La Autoridad de Antigüedades de Israel es una de las principales organizaciones israelíes involucradas en el saqueo de tales objetos. Con su sede en la Jerusalén Oriental ocupada y disfrutando de relaciones internacionales privilegiadas e incluso de ser nombrado uno de los beneficiarios israelíes del programa Horizonte 2020 de la UE, su estudio arqueológico abarca toda la Palestina histórica así como el Golán árabe sirio ocupado. Esto incluye su apropiación de los "Rollos del Mar Muerto", descubiertos antes de 1967 en el yacimiento arqueológico de Qumran, a orillas del Mar Muerto. Hoy en día, Qumran está controlada por la Autoridad de Parques de Israel, que cobra una tarifa de entrada de alrededor de 8 dólares por un promedio de 3.000 visitantes diarios, principalmente peregrinos cristianos. La UNESCO, sin embargo, reconoce Qumrán como un emplazamiento palestino.

Adquisición forzosa de tierras y desplazamiento forzoso
El 30 de junio de 2019, el enviado de Trump a Oriente Medio, Jason Greenblatt, y el embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, participaron en una ceremonia en la llamada "Ciudad de David" en la que se llevó a cabo el derribo de un antiguo muro a fin de inaugurar un proyecto arqueológico de colonos. El evento representó un reconocimiento adicional por parte de la actual administración estadounidense de la anexión ilegal de la Jerusalén oriental ocupada por parte de Israel, esta vez a través de un proyecto financiado principalmente por donantes con sede en EE. UU. para una organización de colonos que trabaja con la “Municipalidad Israelí de Jerusalén” y el Gobierno israelí.
La "Ciudad de David" representa el último uso israelí de la arqueología con fines políticos, violando los derechos palestinos y bajo el apoyo total del gobierno. Las organizaciones que participan en tales proyectos están involucradas en otros procesos peligrosos, incluyendo las reivindicaciones sobre la propiedad de la iglesia en la Puerta de Jaffa a través del grupo de colonos Ateret Cohanim, para borrar la presencia, identidad e historia palestina de la Jerusalén ocupada. La "Ciudad de David", dirigida por el grupo de colonos de Elad, representa un ejemplo destacado de cómo se utiliza la arqueología para normalizar y profundizar la anexión ilegal de Jerusalén por parte de Israel; incluso con visitas de decenas de diplomáticos extranjeros invitados por sus homólogos israelíes. Con respecto al proyecto "Ciudad de David", en particular, el Informe de Jefes de Misiones de la UE de 2014 sobre Jerusalén declaró que este proyecto representa una "estrategia más amplia para consolidar el control israelí sobre la Cuenca Histórica mediante la creación de una ruta turística exclusivamente judía a lo largo y a los alrededores la Ciudad Vieja, separándola del entorno palestino y abogando por una narrativa judía singular".
Hay otros ejemplos relacionados con el desplazamiento de palestinos con el pretexto de la "arqueología", incluso en la aldea de Nabi Samwel, al norte de Jerusalén. Esta se encuentra ubicada en una de las montañas más altas de la gobernación de Jerusalén y contiene el santuario del Profeta Samwel dentro de la única mezquita del pueblo. Después de 1967, la ocupación israelí demolió la aldea original y empujó a los residentes a un área cercana. Israel seguidamente declaró el área como parque nacional. Hoy en día, solo 200 palestinos viven en la aldea debido a las numerosas políticas ilegales israelíes que tienen como objetivo la aldea y sus residentes.
El lugar bíblico de "Tel Shilo" (Khirbet Seiloun) cerca de Nablus es otro ejemplo clave de cómo se utiliza la arqueología para saquear más tierras palestinas, impidiendo el acceso de los palestinos y convirtiendo el lugar en una importante atracción turística en beneficio de los colonos israelíes. Varias delegaciones extranjeras, incluidos políticos estadounidenses de alto rango, han sido llevadas a este lugar por organizaciones sionistas extremistas como parte de la campaña de Israel para promover la anexión de más tierras pertenecientes al Estado de Palestina.
En septiembre de este año, las fuerzas de la ocupación israelí tomaron tres importantes sitios arqueológicos en el norte de Cisjordania: Deir Samaan y Khirbet Deir y Deir Qalaa, promovidos por los colonos como "balcón de Israel" con fines turísticos. Cerca de ese lugar se encuentra la histórica ciudad palestina de Sabastiya, donde el yacimiento arqueológico y las ruinas históricas están bajo control israelí.

Los lugares palestinos quedan sin desarrollar
La ocupación colonial de Israel ha impedido el desarrollo de importantes yacimientos arqueológicos en Palestina, incluidos Sabastiya, partes de los lugares de Patrimonio Mundial de Battir (y el valle de Makhrour), la ciudad vieja de Hebrón, el bosque de Um er-Rihan (Jenin), Wadi Khureiton (Belén), Tell er Ras / Jabal Gerizim (Nablus), la Iglesia de Santa Bárbara en Aboud y Nabi Musa cerca de Jericó.
Paralelamente, Israel se ha beneficiado del control de los lugares arqueológicos y turísticos palestinos. Según un estudio del Banco Mundial de 2014, los cinco lugares arqueológicos / turísticos en los territorios palestinos ocupados que aportan mayores beneficios económicos a Israel (excluida la Jerusalén oriental ocupada) son Qumran, Ein Fashkha, Herodion, Ein Fara (Wadi Qelt) y el lugar del "Buen Samaritano" ubicado en el camino entre Jerusalén y Jericó.

El robo de los bienes culturales de Palestina como objetivo estratégico de la potencia ocupante
En febrero de 2010, el gobierno israelí adoptó el "Proyecto de Lugares de Patrimonio Nacional" para fortalecer lo que llama "la conexión del pueblo judío con la tierra de Israel". Benjamin Netanyahu declaró entonces, "rehabilitaremos lugares de patrimonio arqueológico y sionista. Construiremos y enriqueceremos archivos y museos. Estamos hablando de aproximadamente 150 lugares". Varios de los lugares de la lista se encuentran dentro de la Palestina ocupada, incluidos Qumran (Mar Muerto), Susya (Hebrón), Herodion / Jebel Al Furdeis (Belén), Tel Shiloh / Khirbet Seiloun (Nablus), Qiryat Sefer / Khirbet Bad-Issa (al oeste de Ramala), el acueducto de Biar (norte de Jerusalén / Ramala), el "Parque Nacional de las murallas de Jerusalén y la ciudad de David" (Jerusalén oriental ocupada) y la Tumba de Raquel / Mezquita Bilal Bin Rabah (Belén).
El programa incluye fondos del Estado de Israel y organizaciones como el Fondo Nacional Judío. Éste se está utilizando en las medidas en curso para legitimar la anexión de tierras palestinas.

Normalizando la ocupación: la imposición de la narrativa sionista de Israel
El control de Israel sobre nuestros lugares históricos y arqueológicos y su promoción como parte de sus enclaves turísticos tiene como objetivo normalizar la ocupación israelí de Palestina para servir al gobierno israelí y a sus partidarios. Además de hacer referencia al complejo de la mezquita de Al-Aqsa, la basílica del Santo Sepulcro y otros lugares en la Jerusalén oriental ocupada, como parte de "Israel", el Ministerio de Turismo de Israel promueve diferentes itinerarios que vinculan el uso político de la arqueología con su intención de anexionar aún más las tierras palestinas, incluido "Un recorrido por el Gush", que presenta asentamientos coloniales ilegales en las áreas occidental y meridional de Belén. Las empresas de viajes internacionales a menudo anuncian estas zonas de asentamiento.
Los políticos israelíes han respaldado estos proyectos de asentamiento para promover el apoyo a fundamentalistas religiosos extremistas, incluidos los "sionistas cristianos". La Administración Trump, uno de los principales defensores de las políticas de anexión de Israel, tomó varias medidas para facilitar la financiación y el reconocimiento de tales organizaciones, incluida la llamada "Universidad Ariel", ubicada en el asentamiento colonial ilegal de Ariel, que ha desarrollado un departamento de estudios arqueológicos. Entre esas medidas se encuentra la visita realizada en 2019 por Benjamin Netanyahu junto con políticos radicales estadounidenses y extremistas religiosos al lugar conocido como "Tel Shilo" (Khirbet Seiloun), dentro del asentamiento ilegal de Shilo, por lo que se refirió al lugar como "la primera capital de Israel":" Bajo el plan patrimonial, establecimos aquí un centro de visitantes para que todos los judíos y todos los turistas de Israel puedan venir y ver nuestra primera capital". Se han realizado visitas similares de Netanyahu y otros ministros israelíes a otros sitios arqueológicos en la Cisjordania ocupada.

Conclusión
La explotación de lugares históricos y el uso de la arqueología para crear una narrativa falsa representan una de las herramientas más peligrosas utilizadas por la Ocupación israelí para normalizar y afianzar su ocupación ilegal de Palestina. Está claro que Israel está impulsando una narrativa política distorsionada sobre la arqueología para alentar aún más el fundamentalismo religioso y consolidar su empresa ilegal de asentamientos coloniales.
El pueblo palestino tiene derecho a la libre determinación, incluido el derecho a perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural. También tenemos derecho a la vida cultural como cualquier otra nación.
En este contexto, todos los objetos robados deben ser devueltos y los palestinos deben tener un control total sobre su tierra, incluidos estos lugares. Esto incluye respetar el patrimonio cultural, las tradiciones y el status quo histórico de los lugares sagrados de acuerdo con las obligaciones de Palestina y la posibilidad de restaurar y mejorar el acceso a esos lugares, incluso a través de la cooperación internacional, como la membresía de Palestina en la UNESCO. La restauración de la Iglesia de la Natividad en Belén es un ejemplo destacado de los esfuerzos de Palestina en esa dirección.
Mientras tanto, la comunidad internacional debe responsabilizar a Israel por sus violaciones, incluyendo no aceptar promoción alguna de enclaves en la Palestina ocupada que sean anunciados como "parte de Israel" así como no cooperar con instituciones y organizaciones cómplices. El pasado mes de octubre, el Relator Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos ocupados desde 1967 instó a "todos los Estados a desalentar la promoción del turismo y la emigración a los asentamientos israelíes".
Los países deben asegurarse de que sus museos, universidades y otras instituciones relacionadas no exhiban objetos sustraídos de Palestina por Israel. Esto debería incluir evitar la cooperación con las organizaciones que están involucradas en tales iniciativas, incluida la Autoridad de Antigüedades de Israel y otras autoridades israelíes relacionadas. En este contexto, se requieren directrices turísticas y arqueológicas para asegurar que todas las partes comprendan las implicaciones y responsabilidades tanto de colaborar con el robo de lugares y objetos arqueológicos palestinos como de contribuir al atrincheramiento y fortalecimiento de la Potencia ocupante, Israel, y a sus prácticas ilegales contra la tierra y pueblo de Palestina.
Documento emitido por NAD-PLO
Traducido al español por la Misión Diplomática de España

 

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