Article

0 Comentario

Juez, jurado y ocupante

Categories: 

Juez, jurado y ocupante:

 El sistema de los tribunales militares israelíes en la Cisjordania ocupada.

Desde 1967, Israel ha mantenido una ocupación militar de lo que quedó de Palestina tras la Nakba de 1984 en Cisjordania, Jerusalén Oriental incluida, y la Franja de Gaza, y ha gobernado sobre el pueblo palestino que allí vive así como aquellos que viven dentro de Israel y poseen la ciudadanía israelí. Según Naciones Unidas, es la “ocupación beligerante más larga en el mundo moderno”. Es solo el capítulo más reciente de una historia de expolio colonial de la población palestina que comenzó hace un siglo cuando Gran Bretaña expandía su dominio imperial en la región. Este informe es resultado de años de investigación hecha por War on Want sobre el sistema israelí de arresto y detención, esto incluye el liderazgo en una campaña contra British Security Company G4S por proveer servicios a prisiones israelíes.

 

La forma de represión del régimen israelí varía según el territorio: mientras que en Cisjordania, incluyendo el Este de Jerusalén, el dominio implica una constante amenaza de las fuerzas armadas israelíes (bloqueo de la libertad de movimiento del pueblo palestino en puestos de control, uso de gases lacrimógenos y munición real para reprimir manifestaciones pacíficas en aldeas y campos de refugiados o fomento de asentamientos ilegales en tierras arrebatadas a los palestinos, los TPO), en la franja de Gaza la ocupación consiste en un bloqueo militar por tierra, mar y aire, campañas de bombardeos, ataques con drones y abriendo fuego contra manifestantes desarmados. En los territorios Palestinos ocupados impera la ley militar, la cual está prevista por el derecho internacional únicamente para situaciones “excepcionales y temporales” y en el interés superior de la población ocupada, mientras que la realidad es que es aplicada mediante un complejo sistema judicial militar que viola sistemáticamente los derechos civiles y políticos individuales, así como el derecho de autodeterminación de los palestinos de forma colectiva, buscando disminuir su espacio para vivir físicamente y crearles traumas psicológicos. El sistema de órdenes y tribunales militares, son el pilar central que mantiene este mandato militar ilegal. Los tribunales militares, junto con la ocupación, deben ser abolidos.

 

Todo este sistema viene dado desde la época colonial británica, cuando en 1937 se introdujeron los Reglamentos de Defensa con el fin de reprimir la resistencia palestina al dominio colonial, las cuales censuraban libros, publicaciones en periódicos, permitían detenciones arbitrarias, registros, toques de queda… y además tribunales militares para aquellos que eran arrestados por las fuerzas británicas. En 1948 Israel adopta y codifica esos Reglamentos de Defensa y los utiliza para imponer a los ciudadanos palestinos un desplazamiento forzado de sus tierras. 800.000 palestinos son desplazados forzosamente y cientos de aldeas destruidas en lo que fue denominado como la “Nakba” (“catástrofe” en árabe). Esto da inicio a un régimen de apartheid.En 1967 Israel ocupa lo que queda de la Palestina histórica y como resultado, entorno a un millón de palestinos quedan sometidos al control militar israelí en Cisjordania, incluyendo el Este de Jerusalén y la Franja de Gaza, lo que se conoce colectivamente como territorios Palestinos ocupados (TPO). Durante décadas Israel ha construido aproximadamente 200 asentamientos en Cisjordania para 620.000 colonos, considerados ilegales por el derecho internacional, equivalentes a crímenes de guerra. Por otro lado, aunque en la Franja de Gaza no mantengan asentamientos, continúan controlando la región de forma militar y administrativa: Aunque desde 2005 ya no tiene asentamientos en la Franja de Gaza, sigue siendo Potencia ocupante y continúa ejerciendosu fuerza armada y el control administrativo sobre el área. En 2005 a pesar de la “desconexión” de Israel de la Franja de Gaza, mantiene el control total del espacio aéreo, las aguas territoriales, las infraestructuras de telecomunicaciones y todos los accesos de la Franja de Gaza menos uno controlado por Egipto. Desde 2007 la Franja de Gaza está sometida a devastadores asaltos militares de forma periódica, considerados como “castigos colectivos” por expertos de derechos humanos de Naciones Unidas y por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

 

Enfocándonos en la ocupación de Cisjordania, donde operan los tribunales militares israelíes, es importante situarnos en el contexto político e histórico del colonialismo israelí y del apartheid. El derecho internacional define esto como “actos inhumanos cometidos en un contexto de régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemática de un grupo racial sobre otro grupo o grupos y cometidos con la intención de mantener tal régimen”. Aunque la población palestina constituya la mitad del total que vive bajo control israelí, los israelíes y palestinos son tratados de forma diferente en casi todos los aspectos de su vida (vivienda, educación, salud, empleo, vida familiar, residencia o libertad de movimiento). Alrededor de 1.000 nuevas comunidades judías se han establecido desde 1950, pero ninguna palestina ha sido autorizada por el Estado aún;mientras que el 13% de las familias israelíes viven bajo el umbral de la pobreza, el porcentaje se eleva al 45% en las familias palestinas. Mientras tanto, en la Franja de Gaza, 80% de la población (la cual vive bajo el bloqueo israelí, sin que se les permita entrar o salir sin un permiso excepcional de las autoridades militares israelíes) requiere de ayuda humanitaria para sobrevivir. Las condiciones de pobreza en Gaza se combinan con frecuentes ataques militares los cuales han dejado miles de muertos y cientos de miles desplazados. Entre 2018 y 2019 los palestinos de Gaza continuaron protestando en la Gran Marcha del Retorno, cuando decenas de miles de palestinos marcharon semanalmente cerca de la frontera. Las fuerzas armadas israelíes abrieron fuego contra estas protestas desarmadas matando a 200 personas e hiriendo a 36.000. Los objetivos principales con fuego real fueron personal médico, periodistas, niños y personas con discapacidad. Del mismo modo los palestinos en el exilio también son sometidos a políticas de apartheid. A día de hoy Israel niega a los refugiados palestinos el derecho de retornar a sus hogares.

 

 

Todos los aspectos de sus vidas están regulados por la norma militar israelí, compuesta de 1.800 órdenes militares que componen el código legal para Cisjordania y que no son fácilmente accesibles a la población palestina para que puedan consultarlas.Contraponen todos los derechos garantizados por el derecho internacional. A los colonos israelíes que viven en asentamientos ilegales en la Cisjordania ocupada se les aplica el derecho civil israelí, con su totalidad de derechos, mientras que a los palestinos se les aplica la ley militarpor los tribunales militares. Estos solo se emplean sobre la población ocupada. Ante estos tribunales las ordenes militares están por encima del derecho israelí e internacional, no existen garantías ni pretensiones de imparcialidad, además funcionan con personal militar, soldados en activo y muchos de los jueces han servido previamente como procuradores militares.

 

El sistema de represión política comienza desde el arresto, utilizado como parte de una política definida para frenar las protestas y el activismo e intensifican sus objetivos palestinos en el territorio ocupado con redadas y arrestos nocturnos. Desde 1967, aproximadamente 800.000 palestinos han pasado por tribunales militares con una larga lista de cargos, los cuales se pueden dividir en 5 categorías: Actividad hostil terrorista, alteración del orden público, delitos penales “clásicos”, presencia ilegal en Israel e infracciones de tráfico. La primera es un pretexto para la represión política, incluso el ejército puede declarar grupos como ilegales por incitar a la “desafección contra” la ocupación israelí. Otro ejemplo es la orden militar 101 impuesta en 1967, la cual es la llave de Israel para la represión y la censura, prohibiendo efectivamente a los palestinos la libertad de expresión política y las protestas. Los castigos colectivos a familias son también muy comunes, como demoliciones punitivas de hogares e incautaciones de dinero, hechos que violan la Cuarta Convención de Ginebra y por tanto constituye un crimen de guerra. Otro pilar fundamental es la vigilancia, gracias a la cual pueden arrestar a cualquier persona palestina antes de que se cometa ningún crimen. Así utilizan tanto a espías como redes de informantes y, en algunos casos, el Estado contratan a empresas de seguridad privada para ello, como la compañía británica G4S, la cual proporciona tanto equipamiento como servicios. La monitorización de redes sociales y la extracción de datos se han convertido en una parte integral de la ocupación.

 

Un palestino puede ser arrestado en cualquier momento si las autoridades de la ocupación israelí determinan que han violado una de las más de 1.800 órdenes militares existentes. La mayoría de prisioneros palestinos son llevados a prisiones dentro de Israel, lo cual constituye un traslado ilegal (las cuales ha admitido conocer el gobierno británico), prohibido por la Cuarta Convención de Ginebra. Tras el arresto, la agencia de seguridad israelí les interroga, utilizándose la tortura sistemáticamente en estos interrogatorios, de los cuales se obtienen confesiones utilizadas como pruebas ante los tribunales militares, algo inadmisible y prohibido por el Convenio contra la tortura de Naciones Unidas (la cual afirma que ninguna situación por excepcional que sea, puede justificar la tortura).Los jueces lejos de denunciar estas torturas, ocultan las pruebas y deniegan la asistencia de abogados a los detenidos e interrogados.Emplean además medios especiales de presión en escenarios de “bomba de relojería” en las que los interrogadores presumen que el interrogado tiene información que puede prevenir una amenaza a vidas civiles. En definitiva, los procesos en tribunales militares deniegan sistemáticamente los más básicos derechos y garantías procesales a los palestinos como el derecho a la presunción de inocencia, a entender los cargos que se les imputa (muchas veces los documentos, pruebas o testimonios se realizan en hebreo, siendo imposible la comprensión para ellos), se les obliga a aceptar pactos con la fiscalía… Implica que las condenas casi nunca se basan en evidencias. En las órdenes militares NO están previsto el derecho a la defensa efectiva. Se emplea habitualmente la detención administrativa, la cual no se da porque alguien haya cometido un delito, sino basándose en que alguien puede cometerlo en el futuro. Muchas veces se realizan sin evidencias claras y se clasifican los hechos como “confidenciales” o por razones de “seguridad nacional”,y de hecho, los comandantes militares tienen potestad para detener a alguien indefinidamente. Las órdenes permiten una detención por un máximo de seis meses, prorrogables sin ningún límite.

 

En las prisiones también se dan distinciones políticas. Los palestinos están separados en módulos aparte de los presos israelíes y reciben un trato totalmente diferente, dado que se les deniega varios derechos como los permisos, llamadas, paseos, visitas conyugales o restricciones de visitas de familiares, por esto que ese miembro de la familia deberá recibir un permiso delas autoridades para entrar a Israel. También se utiliza la suspensión de visitas como castigos colectivos a los presos. Durante la crisis de la Covid-19 se ha puesto en manifiesto la saturación de las cárceles, condiciones de insalubridad o la falta de ventilación y el servicio de prisiones israelí se ha negado a tomar las medidas necesarias para prevenir la propagación del virus. Este sistema tiene un impacto económico muy fuerte para los prisioneros ya que prácticamente cada prisionero debe pagar una multa al sistema de tribunales militares y muchos servicios de las cárceles israelíes están privatizados como los comedores. Otro impacto fundamental del sistema es la detención de niños. Israel es el único régimen en el mundo que somete a niños (palestinos) a los tribunales militares. Desde la ocupación, decenas de miles de niños han sido violentamente arrestados, interrogados, han sufrido abusos y torturas, han sido sometidos a confinamientos en solitario y se les ha negado la representación de un adulto. SavetheChildren afirma en un estudio que el 81% de niños encuestados han sido golpeados en detenciones y privados de comida y agua. Los niños son tratados a la par como adultos ya que la edad mínima de responsabilidad “criminal” está fijada en los 12 años, y en ocasiones de tienen a menores de esa edad para interrogarlos durante horas antes de entregarles a sus familias o a las autoridades palestinas. A veces son arrestados específicamente para presionar a los miembros de su familiacon el fin de que paguen grandes multas para garantizar su seguridad o presionan a los niños para que sean informadores. A diferencia de los adultos, los niños la mayoría de las veces no van a juicio, pero se les encarcela en las mismas condiciones inhumanas que los adultos contraponiendo las leyes de derecho internacional. La situación de los niños destruye de forma manifiesta su salud mental y muchos quedan traumatizados durante años después.

 

El sistema entero existe para mantener la ocupación ilegal, dividir y someter a la población palestina, pero los palestinos han resistido esta opresión desde que empezó, tanto a través de la sociedad palestina como dentro de las prisiones israelíes, ya que los presos políticos han realizado boicots a los tribunales militares para mejorar sus condiciones en prisión y han sido un punto central en la lucha de liberación palestina contra la ocupación, el colonialismo y el apartheid. Se han organizado para luchar de forma colectiva por sus derechos humanos básicos y para que su dignidad se reconozca, y así han conseguido mejoras significativas. Comenzó en la Primera Intifada cuando mas de 175.000 palestinos fueron encarcelados. Crearon programas educativos autogestionados y encontraron formas de traficar con libros, bolígrafos y papel en prisión y pelearon hasta ganar el derecho al acceso a una biblioteca. En estos programas educativos los presos más longevos educan a los más jóvenes en valores políticos para que obtengan en prisión la educación que se les ha denegado fuera de ella. A lo largo de la ocupación también se han jugado la vida, de forma individual o colectiva, en huelgas de hambre, sobre todo para protestar contra las detenciones administrativas. Cuando esto ocurre, los prisioneros son reprimidos con aislamientos, se les deniega de derecho a visitas, multas y se les confiscan sus bienes. En 2015, Israel reintrodujo en su legislación la alimentación forzosa en respuesta a una huelga conjunta de 2.000 prisioneros en 2012, lo cual según expertos de Naciones Unidas constituye tortura. Con estas huelgas se ha conseguido colchones, libros o productos de higiene femenina. Sin duda la lucha dentro de las cárceles es una extensión del movimiento de liberación palestino. Las noticias desde dentro de la cárcel se comunican en las visitas de familiares y se transmiten a través de redes de solidaridad de prisioneros y sus familias.

 

El sistema de tribunales militares y la ocupación que estos perpetúan es principalmente responsabilidad del Estado de Israel, así como la responsabilidad criminal de los crímenes de guerra recaen sobre los jueces, interrogadores u otros militares. No obstante, el sistema de ocupación y apartheid está sustentado también por otros Estados, incluyendo Reino Unido. Este último es responsable de vender armas y tecnología militar a Israel mientras continúa desafiando al derecho internacional aún cuando el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha llamado a los estados a no involucrarse en las acciones de Israel, así como ignorando los llamamientos de Amnistía Internacional y otras organizaciones de DDHH al embargo de armas. Del mismo modo alberga vínculos con el sistema judicial israelí mediante un modelo de intercambios judiciales. Por otro lado, los defensores de derechos humanos palestinos como activistas, abogados que representan a presos políticos, periodistas o trabajadores de ONGs, son objetivo de acoso, campañas de instigación, restricciones de movilidad, arrestos y detenciones. Estos defensores son víctima de campañas de desinformación del gobierno israelí y movilizadas por grupos afines en Israel y en el extranjero, incluyendo Reino Unido. También han hecho campaña en la UE y la ONU para que estos rechacen reunirse con los empleados de ONGs palestinas. Los defensores de derechos humanos israelíes que denuncian abusos contra los derechos del pueblo palestino son de igual modo amenazados, calumniados y difamados por el gobierno israelí, el cual también rechaza normalmente colaborar con expertos y profesionales de los derechos humanos. El gobierno británico en 2019 comenzó a apoyar a los defensores de derechos humanos, lo cual es un buen primer paso, aunque la política ha tenido un peso insignificante para los defensores de derechos humanos palestinos que han visto incrementados los ataques contra ellos y mientras Reino Unido continúa su negocio habitual con Israel.

 

Concluimos pues que el sistema de tribunales militares es una pare central de la ocupación ilegal de Israel, justificados ante la comunidad internacional bajo el pretexto de proteger la vida y la seguridad de los civiles, para reforzar las leyes represivas impuestas a la población palestina y suprimir su resistencia, al igual que casi todos elementos de los arrestos y detenciones violan los derechos de los palestinos y constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y que, además, podrían constituir crímenes de guerra. Por ello todo este sistema debe ser abolido, así como el RU como parte firmante de los convenios de Ginebra está obligado a intervenir siendo influyente en el resto de Estados para detener estas violaciones de derechos.

 

Resumido para la Misión Diplomática de Palatina en España por Guzmán Algarra Sanz

Judge_Jury_Occupier_report_War_on_Want.pdf (waronwant.org)

 

 

 

Entradas de blog recientes