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Intervención del ministro Malki en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas

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Geneva, Switzerland on 26 February 2020 [FABRICE COFFRINI/AFP/Getty Images]

 

Geneva, Switzerland on 26 February 2020 [FABRICE COFFRINI/AFP/Getty Images]

 

Intervención del excelentísimo ministro de Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina Dr. Riad Malki en el Segmento de Alto Nivel del Cuadragésimo Noveno Período Ordinario de Sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Gracias, señor presidente:

Como cada año, nos reunimos en estas salas y profesamos el compromiso de nuestros Estados con la universalidad de los Derechos Humanos y con la lucha contra todas las violaciones del Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y de los Derechos Humanos.

No obstante, la realidad de millones de víctimas de atroces violaciones de Derechos Humanos sigue agravándose, se les sigue negando el derecho a la justicia y la cultura de la impunidad se afianza cada vez más.

Este año, invito a todos mis colegas a examinar y remediar el motivo de estas circunstancias, el cual se puede resumir en dos palabras: doble moral.

La realidad es que el respeto al Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Humanitario, se garantiza de forma selectiva y no de manera universal.

De hecho, esta sala ha sido testigo de horribles declaraciones que han justificado violaciones de normas imperativas y violaciones que equivalen a crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, muchos de ellos cometidos contra el pueblo palestino.

La responsabilización se busca a gritos cuando es políticamente conveniente y se combate con el mismo fervor cuando el responsable es favorecido políticamente. Esta es la cruda realidad.

Señor presidente:

El pueblo palestino lleva mucho tiempo sufriendo las injusticias y las frustraciones de esta doble moral, en la que se concede a Israel, la Potencia Ocupante, un estatus indefendible de trato excepcional que le permite seguir cometiendo crímenes con total y abyecta impunidad.

Señor presidente:

Mientras nos reunimos en esta sesión, cientos de familias palestinas de Jerusalén y el resto de la Cisjordania ocupada viven con la intolerable ansiedad del posible despojo. En Sheikh Jarah y Silwan, las familias palestinas están en medio de la batalla de sus vidas para proteger sus hogares de la confiscación o demolición y detener la continuada Nakba.

¡Las autoridades de la ocupación israelí arrasan con las tumbas palestinas en Jerusalén para hacer hueco y crear un parque que sirva para la expansión del régimen de asentamiento colonial de la ciudad! ¡Un parque! Por un lado, los colonos asaltan el recinto de la mezquita de Al-Aqsa y provocan intensos sentimientos religiosos, por otro lado, llevan a cabo incursiones letales en aldeas palestinas. Todo esto mientras disfrutan de la protección física y jurídica del Estado que castiga a los palestinos por defenderse.

La Potencia Ocupante detiene, atormenta y asesina a niños y ancianos palestinos sin asumir ninguna responsabilidad en absoluto. Cientos de personas están detenidas sin acusación ni juicio y se ven obligadas a recurrir a prolongadas huelgas de hambre que ponen en peligro su vida para reclamar su libertad. Se mueren, literalmente, de hambre por la libertad.

Mientras tanto, el régimen colonial de Israel sigue expandiéndose a expensas de los territorios y derechos palestinos, mientras que el sistema que actúa en niveles variables de persecución y apartheid despoja a los palestinos de todos sus derechos fundamentales.

En respuesta, la comunidad internacional no da al pueblo palestino más que declaraciones retóricas de preocupación mientras protege al colonizador de rendir cuentas por sus graves violaciones. Algunos Estados incluso recompensan a Israel con un estatus especial en los acuerdos políticos, económicos y militares.

¿Qué, aparte de la doble moral y el excepcionalismo, podría explicar esta realidad tan atroz?

Señor presidente:

Solamente la doble moral puede explicar el continuo silencio sobre la denegación por parte de Israel a la entrada de los representantes de la OACDH (La Oficina del Alto Comisionado de para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas), así como a todos los demás titulares de mandatos, como los Relatores Especiales y otras misiones de investigación y determinación de hechos.

Los Estados que respetan el Derecho Internacional no tienen nada que ocultar. No impiden el paso a los altos funcionarios de la ONU. No prohíben a los defensores de los Derechos Humanos. Cuando lo hacen, estos Estados se enfrentan a un justificado revuelo internacional.

Pero Israel prohíbe e impide el paso a los altos funcionarios e investigadores de la ONU y queda impune. ¿Por qué razón? Porque no quiere testigos de sus crímenes y porque, a pesar de su absoluto desprecio a la ONU y sus organismos, puede contar con un trato especial por parte de la comunidad internacional.

Hay empresas internacionales que se benefician del régimen colonial de Israel, invierten en asentamientos ilegales y explotan ilegalmente los recursos naturales palestinos sin tener que rendir cuentas. ¿Por qué razón? Porque los Estados se niegan a cumplir con sus responsabilidades como terceros en virtud del Derecho Internacional cuando se trata de Israel. Algunos incluso han intentado ilegalizar el acto pacífico del boicot y la desinversión contra la ocupación israelí cuando ya lo utilizan contra otros objetivos políticos más convenientes.

En consecuencia, Palestina pide a la Oficina de Alto Comisionado para los Derechos Humanos que respete y cumpla el mandato de la resolución 16/36 y actualice la base de datos de las empresas implicadas en actividades ilegales en Palestina. Negarse a hacerlo resulta inexcusable y político.

Señor presidente:

A lo largo de los años, una plétora de informes palestinos, internacionales e israelíes basados en hechos han acumulado pruebas irrefutables de que Israel ejerce un régimen de ocupación colonial que practica el apartheid y la persecución contra el pueblo palestino. Sin embargo, se recurre al excepcionalismo israelí para rechazar los hechos de estos informes y para silenciar a los defensores de los derechos humanos que se niegan a elegir cuándo y cómo deben aplicarse las normas del derecho internacional.

Por ello, Israel continúa su implacable y cínico asalto a la sociedad civil palestina sin el menor reproche. La Potencia Ocupante tiene la osadía de ilegalizar y cerrar importantes organizaciones de Derechos Humanos y negar la entrada a otras, sabiendo perfectamente que no será cuestionado ni recriminado.

De hecho, algunos Estados, incluidos miembros de este Consejo (los Países Bajos), han consentido esta acción hostil e ilegal de Israel adoptando medidas contra algunas de las organizaciones de la sociedad civil que han sido objeto de ataques. Algunos pretenden incluso silenciar cualquier voz que se manifieste en contra de la ocupación y del despojo del pueblo palestino.

Señor presidente:

El excepcionalísimo también se ha aplicado por algunos miembros que siguen actuando en contra de la existencia del ítem 7, alentando a Israel a consolidar aún más su ocupación colonial, el apartheid y la opresión del pueblo palestino.

De hecho, quienes afirman de manera extravagante que este ítem, este Consejo incluso, “señala a Israel” no quieren responder a la pregunta más fundamental de todas: después de 55 años de ocupación, ¿por qué se le sigue permitiendo a Israel cometer y perpetuar estos crímenes? ¿Por qué sigue siendo necesario señalar esta crítica crisis de Derechos Humanos? ¿Por qué la comunidad internacional insiste en satisfacer al opresor y cerrar todas las vías de justicia a los oprimidos?

Queremos que estas atroces violaciones israelíes cesen y que el ítem 7 deje de ser necesario. Esto depende de que se ponga fin a los dobles estándares y al excepcionalismo.

 

Fuente: CDHONU/ Palestine Mubasher Channel/ MOFAE del Estado de Palestina

https://media.un.org/en/asset/k1o/k1opv4egwt

https://fb.watch/bwj20pvOjb/

Traducción: Misión Diplomática de Palestina en España por Sofía Martínez Úbeda

 

 

 

 

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